Castigo mis manos con esta letra,
en piedras sentado con rodanesca semblanza,
descascárense mis ideas conforme escribo,
menguante viveza mis ojos coarta;
dulce hiel saboreo, esencia profana
de mi muerte, por que con esta torpeza
condeno mi soberanía sobre esta alma.
Despojome de un cuerpo inerte
materia marchita y mundana,
mas pierdo no solo escamas
sino también débil figura de una mente nonata
por osado y novato alzando un grito mudo,
agoniza tragado por un coro de hadas
y es que mi letra es una simple charada.

0 comments:
Publicar un comentario en la entrada